Diferencias ente moto de carretera y de asfalto: ¿cómo y cuándo vas a conducirla?

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¿Necesitas  una moto de carretera o de asfalto?

 

Existen muchos motivos para comprarse una moto, y ya sea por disfrutar la experiencia o por necesidad, lo primero que hay que pensar es cuándo y cómo van a conducirla. Tanto las motos de asfalto como las motos de carretera tienen características especiales que nos permiten optimizar su rendimiento en ámbitos concretos, por lo que merece la pena saber cuál encaja mejor en nuestras necesidades de desplazamiento.

¿Para qué vamos a usar nuestra moto?

Si estamos pensando en ir a trabajar o a estudiar en moto para evitar los atascos propios de las horas punta, necesitaremos una moto de asfalto. En cambio, si lo nuestro son los fines de semana en el campo o haciendo turismo y rutas sobre dos ruedas, los modelos de carretera serán los que nos permitirán  movernos con total comodidad y seguridad.

¿Cómo son las motos de asfalto?

Este tipo de vehículos son esencialmente cómodos. Una moto de asfalto típica cuenta con un motor de 600 cc y suspensión de bajo recorrido. Además, su centro de gravedad es bastante bajo. Por lo tanto, se trata de una motocicleta sin problemas de conducción y que nos dará una importante sensación de seguridad al movernos por la ciudad.

Las motos de carretera

Una de las grandes ventajas de estas motos es que resultan muy versátiles. Es decir, las podemos conducir sin problemas en todo tipo de suelos, desde el asfalto de la gran ciudad a la tierra del campo. De hecho, cuentan con neumático todoterreno, un centro de gravedad más alto y suspensión de largo recorrido.

Además, las motos de carretera cuentan con un motor más potente, para que pueda mover la máquina con el equipaje del viaje y un acompañante. Esto permite ahorrar combustible, pero también es verdad que es una de las causas de que estos vehículos sean más pesados.

Si optamos por una moto de carretera, debemos tener en cuenta que tenga un buen amortiguador de dirección, que ayude a la estabilidad del vehículo en posibles caminos en mal estado. También es imprescindible que cuente con un asiento blando  y ergonómico y alforjas o algún sistema que nos permita llevar las maletas sin problemas. De esta manera, podremos realizar trayectos de muchos kilómetros con las mayores garantías de seguridad y comodidad.

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