Lesiones deportivas más frecuentes

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Las lesiones deportivas más comunes

Si eres deportista, seguro que ya has comprobado en más de una ocasión la importancia de recibir primeros auxilios adecuados cuando se sufre una lesión.
En este post te indicamos cuáles son las lesiones deportivas más frecuentes y consejos para prevenirlas, Además repasaremos las mejores prácticas de primeros auxilios en función del tipo de lesión.

Las principales lesiones deportivas

A continuación, te ofrecemos un listado con los tipos de lesiones deportivas más comunes para que las tengas en cuenta durante tus entrenamientos:

Esguinces

Sufrir un esguince es muy común en la práctica de cualquier deporte. Estos ocurren cuando hay una distensión violencia de los ligamentos y se produce una deformación o incluso la rotura de los mismos. En el momento la sensación es muy dolorosa y en algunos casos se hace imposible mover la zona en cuestión. Los esguinces en el tobillo son los que más se repiten entre los deportistas. Tienes más riesgo de sufrir uno si juegas al fútbol, eres runner o practicas snowboard. Los esguinces de muñeca, que también son muy frecuentes, se manifiestan más entre jugadores de voleibol, de baloncesto o de pádel.

Desgarros musculares

Si fuerzas demasiado tu musculatura, estirándola o contrayéndola en exceso, puedes sufrir un desgarro muscular, que consiste en la distensión o rotura de un músculo o dolor. La sensación de dolor puede ser peor que al tratarse de un esguince. Todos los deportes tienen riesgo de que aparezcan desgarros musculares, pero están especialmente vinculados a deportes como la gimnasia, el tenis o la equitación.

Fracturas de huesos

El riesgo de sufrir una fractura de hueso está presente en todos los deportes.
Pero aún tienes más posibilidades de que se te parta un hueso si practicas alguno donde las caídas y/o los golpes sean recurrentes: el patinaje, el hockey o el boxeo. La fractura de hueso suele ser totalmente incapacitante y requiere una inmovilización de la zona al momento.

Dislocaciones

Las dislocaciones también son lesiones deportivas bastante comunes. Ocurren cuando el extremo de un hueso se sale de su lugar habitual dentro de una articulación. Muchos deportistas experimentan la misma dislocación varias veces a lo largo de su vida, como la correspondiente al hombro de numerosos jugadores de baloncesto, por ejemplo.

En cualquier caso, cuando sufres una lesión mientras haces deporte, puede ser difícil identificar de qué se trata. Si notas algún dolor mientras ejecutas algún ejercicio, lo primero que debes hacer es dejar de hacer deporte y pedir asistencia. De esta manera, evitarás que empeore. La aplicación de unos primeros auxilios adecuados ayuda a reducir los síntomas de las lesiones. Además, siempre se aconseja visitar un médico para que evalúe el alcance del problema.

El Protocolo Price

El protocolo PRICE establece las medidas de primeros auxilios que deben tomarse ante una lesión deportiva:

  • La protección de la zona dañada, para evitar el agravamiento de la lesión actual y la aparición de otras derivadas.
  • El reposo para ayudar a estabilizar la zona.
  • La aplicación de hielo, que actúa como analgésico y tiene efecto antiinflamatorio si se aplica durante al menos 20 minutos cada 3 ó 4 horas.
  • La elevación de la parte del cuerpo afectada, especialmente de las extremidades distales, ayuda a reducir la inflamación.

Cómo prevenir las lesiones musculares

Entre todas las que hemos mencionado, las lesiones deportivas musculares son las que más preocupación despiertan tanto entre profesionales y aficionados. Se repiten con mucha frecuencia y su principal inconveniente es que en ocasiones no se le da la importancia que se requiere para una curación completa, se vuelve antes de tiempo a entrenar y si la lesión está mal curada, vuelve a aparecer.

Por tanto, es interesante prestar especial atención a la prevención de este tipo de lesiones deportivas:

Usa el equipamiento correcto

Es importante que dispongas del equipamiento que requiere tu deporte cada vez que lo practiques. Especialmente, debes prestar atención al calzado que utilizas, ya que sus características pueden variar notablemente dependiendo del deporte para el que esté destinado: las suelas de unas zapatillas para jugar al fútbol no tienen nada que ver con unas de running, por ejemplo.

Estira antes y después del entrenamiento

Realizar ejercicios de estiramiento antes y después de tu sesión de entrenamiento o competición es crucial para evitar lesiones en músculos y ligamentos. Céntrate especialmente en las zonas que más trabajes y estira por grupos musculares.

Siempre debe haber calentamiento

El calentamiento es una fase imprescindible antes de la práctica deportiva. Un trote suave prepara tu cuerpo para el esfuerzo que vas a realizar y hace que los músculos estén más flexibles, previniendo así el riesgo de lesión.

Realiza un esfuerzo progresivo

Si quieres prevenir lesiones musculares es fundamental que conozcas tus límites y no los sobrepases. Lo mejor es comenzar el ejercicio realizando un esfuerzo leve y aumentarlo progresivamente hasta llegar a tu límite al final.

Enfríate poco a poco

Igual de importante que el calentamiento, es importante realizar un ejercicio de enfriamiento de aproximadamente 15 minutos para que tus músculos vuelvan a su estado natural de manera paulatina. Si para en seco y te enfrías bruscamente, corres más riesgo de sufrir lesiones musculares.

Hazte masajes

Los masajes son una excelente manera de proporcionar oxígeno y movilidad a los músculos. Si te haces un masaje después del entrenamiento, tu cuerpo te lo agradecerá y, si puedes contar con un profesional que lo realice, sería ideal. Cuando realices el masaje, céntrate en las zonas que más hayas trabajado y/o que notes con más sobrecarga.

Realiza una correcta ingesta de proteínas

Las proteínas no pueden faltar en tu dieta si eres deportista y quieres cuidar tu musculatura. Estos nutrientes son esenciales para la recuperación del músculo. Recuerda que los puedes encontrar en la carne magra, el pescado, los huevos y la leche. Por otra parte, la ingesta de hidratos de carbono también es primordial en la dieta de cualquier deportista, ya que si no comes los suficientes, puedes acabar con tu reserva de grasas y sentirte realmente fatigado.

Recupera el líquido que has perdido

Durante la práctica deportiva se pierde gran cantidad de líquido y los músculos también lo necesitan para reponerse. Para evitar lesiones musculares es muy importante que te mantengas hidratado, recuperando la cantidad de agua que has perdido durante el entrenamiento o la competición. En total, deberías ingerir al menos 2 litros de agua al día, incluyendo la que tomas de los alimentos, caldos, zumos o leche.

Cuenta con un seguro de asistencia sanitaria

Si sigues estos consejos de prevención, puedes disminuir en gran medida el riesgo de lesiones musculares. Sin embargo, es esencial que cuentes con un seguro de asistencia sanitaria que te ofrece los servicios privados para recuperarte cómodamente, incluyendo la rehabilitación que fuera necesaria.

Conclusiones

Existen una serie de lesiones deportivas que se manifiestan con frecuencia durante la práctica de ejercicio físico. En concreto, las lesiones musculares pueden llegar a ser bastante problemáticas, ya que son unas de las más comunes y que se pueden repetir en el futuro si no se curan correctamente. Por ello, es fundamental tomar las medidas preventivas que te permitan entrenar de la manera más segura posible y alcanzar tus objetivos con más facilidad.

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