¿Qué es el mobbing inmobiliario?

mobbing inmobiliario

El término “mobbing” procede del inglés y la traducción exacta es “intimidación”. Efectivamente, el mobbing inmobiliario consiste en intimidar, acosar u hostigar a una persona para que renuncie al derecho de disfrute de una vivienda, bien sea en propiedad o arrendada.

Existen numerosas formas de mobbing o acoso inmobiliario pero las más comunes son la introducción de ocupas en el domicilio o en cercanías, alquilar viviendas colindantes a vecinos perturbadores, falta de mantenimiento de la vivienda y cortes de luz y agua. Es una práctica que también puede manifestarse a través de amenazas, coacciones verbales o escritas, allanamiento de morada, vandalismos en la vivienda o injurias personales.

Cualquiera puede ser víctima de acoso inmobiliario, pero existen colectivos más vulnerables ante el mismo: personas de bajo nivel cultural, en riesgo de exclusión social o de edad avanzada.

El mobbing inmobiliario a personas mayores

La situación de determinadas viviendas ha conducido a la lamentable proliferación de este acoso personas a mayores. Por ejemplo, las particularidades del entorno legal que gira entorno a los pisos de renta antigua, en ocasiones han llevado a los propietarios a poner en práctica todo lo posible para que el inquilino abandone la vivienda.

Muchos de estos inquilinos son personas en una edad avanzada que han vivido en ese piso toda la vida y no tienen otro sitio a donde ir, de manera que muchas veces, se han visto obligados a soportar situaciones realmente deplorables.

Los propietarios de viviendas en edificios semi-abandonados también suelen ser personas de edad avanzada que no conocen de otros lugares donde podrían vivir. En estos casos, pueden llegar a convertirse en víctimas de este tipo de persecución por parte de empresas constructoras y promotores con el fin de vaciar por completo el edificio y así poder derruirlo y construir nuevas viviendas.

Otras situaciones de acoso inmobiliario son aquellas en las que existen intereses de particulares en comprar una vivienda, especialmente si es a un coste muy reducido. Son casos menos frecuentes, pero cuando suceden, la víctima suele tener similares características a las ya descritas anteriormente. Suelen ser personas mayores con pocos recursos que son intimidadas para hacerles creer que no tienen otra alternativa más que la de vender su vivienda por muy poco dinero.

El mobbing inmobiliario en el Código Penal

Este tipo tan particular de acoso está castigado por la Ley y su práctica puede suponer penas de prisión de seis meses a dos años. La descripción de mobbing inmobiliario se recoge textualmente en el artículo 173.1 del Código Penal: “al que de forma reiterada lleve a cabo actos hostiles o humillantes que, sin llegar a constituir trato degradante, tengan por objeto impedir el legítimo disfrute de la vivienda”. Si esta situación se demuestra en los tribunales, el Juez puede determinar el tiempo de prisión según la gravedad de lo sucedido.

Además, al tratarse de un delito contra la integridad moral, cualquiera que haya sufrido esta persecución, puede reclamar una indemnización por daños y perjuicios siempre y cuando se puedan aportar pruebas que lo corroboren.

Afortunadamente, la Legislación Española protege el derecho a la vivienda ante ello. Ya seas propietario o arrendatario de una vivienda, puedes acudir a profesionales para defenderte contra este tipo de acoso si te encontraras en esa desafortunada situación.

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