Cómo pueden ayudarte los objetivos SMART en tu proyecto

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  • La estrategia SMART exige que se marquen objetivos concretos y específicos, que no den lugar a varias interpretaciones y errores.
  • La única manera de saber si tu objetivo se está cumpliendo es midiendo los resultados.
  • La metodología SMART no es compleja y ayuda a dirigir cada paso de forma correcta, midiendo los resultados y ajustando la estrategia si ves que es necesario.

Alcanzar el éxito en un proyecto empresarial no es una tarea fácil. Los desafíos a los que te puedes enfrentar para sacar adelante tu negocio son muchos, y hacer una buena gestión requiere un plan bien diseñado, al igual que lo es tener un buen seguro. Por suerte hay estrategias como la metodología SMART que pueden ayudar a conseguir tu objetivo.

¿Qué son los objetivos SMART? ¿Cómo se aplican a la hora de emprender un negocio? En este artículo te lo contamos en detalle para que veas de un modo práctico lo útil que es aplicar una estrategia SMART en la gestión de tu proyecto.

Cómo y por qué aplicar los objetivos SMART a nuestro proyecto

Los objetivos SMART son una estrategia de 5 puntos, que corresponden a cada una de las letras que forman la palabra:

  • Específico (Specific en inglés).
  • Medible.
  • Alcanzable.
  • Relevante.
  • Temporal, o más en concreto a tiempo (Time-bound).

¿Por qué son interesantes los objetivos SMART en una empresa? Lo podemos resumir en 4 puntos:

  1. Los objetivos SMART son claros y fáciles de comprender.
  2. Es un método bien definido, que marca metas alcanzables que permiten saber cuándo se llega al objetivo y se avanza al siguiente.
  3. Funciona como una guía u “hoja de ruta” a la que acudir en cualquier momento para avanzar en el proyecto.
  4. Simplifica la asignación de tareas al poder identificar de forma clara lo que puede hacer cada miembro de un equipo.

En cuanto a cómo aplicar los objetivos SMART, la idea es aplicar cada uno de los puntos que dan nombre al método, analizando el modo de cumplir con todos ellos.

La eficacia del método nace en la aplicación a los puntos que le dan nombre.

Paso a paso

Dicho así todo suena muy vago, así que vamos a explicar paso a paso cómo aplicar los objetivos SMART en un proyecto, siguiendo uno a uno los puntos de la estrategia:

Específico

La estrategia SMART exige que se marquen objetivos concretos y específicos, que no den lugar a varias interpretaciones y errores. Cuanto más concretes lo que quieres, más fácil será que todo el mundo sepa por dónde tiene que ir.

Por ejemplo, si el objetivo de tu empresa es aumentar las ventas, no basta solo con decir que quieres vender más este año. Tienes que acotar mucho más el objetivo:

  • ¿Qué es lo que quieres? Aumentar en un 25% las ventas del producto o servicio que mejores resultados ofreció el año pasado.
  • ¿Cuándo quieres conseguirlo? Antes del 31 de diciembre de este año.
  • ¿Cómo lo quieres hacer? Aprovechando el auge que está teniendo entre el público de un grupo de edad concreto.
  • ¿Quién se va a encargar de hacerlo? El equipo de marketing, contigo a la cabeza.
  • ¿Por qué lo quieres conseguir? Porque al mejorar el volumen vas a obtener un mayor beneficio, reduciendo los costes y aumentando la rentabilidad por cada venta.

¿Ves la diferencia entre “quiero vender más” y lo específico que es cuando aplicas este punto de la metodología SMART? Y esto es solo el principio.

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Medible

La única manera de saber si tu objetivo se está cumpliendo es midiendo los resultados. Para eso tienes que hacer un seguimiento y comprobar cómo progresa el proyecto.

Volvamos al ejemplo del punto anterior:

  • Si quieres aumentar un 25% las ventas a final de año, para mediados del mismo deberías haber crecido por lo menos un 10%. Así que en julio o agosto tendrías que alcanzar este porcentaje. Para septiembre u octubre, sería normal haber superado el 15% de aumento.
  • Un mes antes, y si navidades es una época en la que puedes vender más, el 20% te indicará que tu objetivo está muy cerca.

Si no mides los resultados, no esperes a que al final del proyecto el aumento haya llegado. Siguiendo el proceso puedes ir aplicando medidas para impulsarlo.

Alcanzable

Los objetivos SMART tienen que ser realistas y aceptables. No está mal proponerte algo ambicioso, pero no puedes perseguir un imposible. Mira bien cuáles son tus límites antes de poner en marcha el plan, echa un vistazo a la competencia y no trates de volar demasiado alto.
En lugar de ello, pon pequeños hitos que puedes conseguir y plantearte ir un poco más allá cuando los alcances.

Por ejemplo, si no puedes invertir más de un 10% ahora, de nada sirve que te pongas como objetivo doblar las ventas. Es una meta inalcanzable que solo va a generar frustración. Es mucho más satisfactorio fijarte un 15% de aumento y ver cómo lo logras, porque esa cifra es mucho más realista.

Relevante

Sin duda, este es uno de los objetivos SMART para empresa más importante.

  • ¿Tiene verdadero sentido para el proyecto ponerse esa meta?
  • ¿Es un buen momento para hacerlo, o sería mejor dejarlo a un lado y centrarse en otros objetivos más necesarios?
  • ¿Se le va a dar a la persona adecuada?
  • ¿Se ajusta a la estrategia general de la empresa o parece un “verso suelto”?

Cuantas más preguntas te hagas, mejor definida estará la relevancia del objetivo.

Volviendo al ejemplo de aumentar las ventas, es evidente que conseguir más beneficios es relevante para el proyecto.

Temporal

Por temporal no nos referimos a que sea efímero, sino a fijar un plazo de tiempo concreto para alcanzar el objetivo. En el caso de una empresa es muy importante para evitar que las acciones se pospongan debido a imprevistos o problemas que parecen requerir acción inmediata.

Si nos hemos propuesto aumentar las ventas antes del 31 de diciembre, necesitamos organizar un plan desde ahora, tratar de anticiparnos a los problemas y tener claro lo que hay que hacer cada día hasta la fecha límite.

Ejemplos prácticos de la aplicación de los objetivos SMART en un proyecto

Para verlo todavía más claro, vamos a mostrar algunos ejemplos de objetivos erróneos frente a una estrategia SMART:

  • Objetivo erróneo: Conseguir más visitas a un marketplace.
  • Objetivo SMART: Aumentar un 30% las visitas a la página del público femenino entre 20-35 años en un plazo máximo de 12 meses. La mitad del aumento se encarga al responsable de SEO, una tercera parte al CM (para que el 10% del aumento proceda de redes sociales) y el resto se trabajará con contenidos del blog de la tienda. El aumento de visitas genera más oportunidades de conseguir nuevos pedidos.

Veamos otro ejemplo:

  • Objetivo erróneo: Aumentar la plantilla.
  • Objetivo SMART: Ampliar el equipo de ventas un 50% (de 10 a 15 personas) en 5 meses, contratando cada mes un nuevo empleado hasta completar el objetivo, y aumentar las posibilidades de vender más.

Como ves, el primer punto no es nada concreto, mientras que los objetivos SMART especifican mucho mejor hacia dónde se tiene que dirigir el proyecto.

Cómo puede ayudar tu seguro en el proyecto

La metodología SMART no es compleja y ayuda a dirigir cada paso de forma correcta, midiendo los resultados y ajustando la estrategia si ves que es necesario. Además requiere que te anticipes a los problemas, y aquí es donde puede ayudarte tu seguro para pymes, con servicios como la obtención de informes económicos para evaluar si una alianza es interesante o no, asistencia técnica o consultas jurídicas.

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