Ser ordenado o desordenado, ¿es hereditario?

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¿Qué se esconde detrás del hábito de ser ordenado o desordenado?

 

Algunas personas mantienen un perfecto orden de las cosas, otras son menos exigentes y otras cambian sus hábitos con el tiempo. Esto nos lleva a pensar si el hábito de ser ordenado o desordenado es una conducta propia o que copiamos de los demás. Los últimos datos nos revelan que  es una característica de tu personalidad que podría ser, incluso, hereditaria.

El hábito de ser ordenado o no es algo relativo. De hecho, deberíamos tener en cuenta que las personas que no siguen los esquemas habituales de orden se orientan perfectamente en su desorden y saben encontrar siempre lo que buscan.

El orden, un comportamiento adquirido

El orden y el desorden no son comportamientos innatos, sino que estamos hablando de una cualidad que incorporamos a nuestros hábitos de comportamiento a medida que crecemos y que la vemos reflejada en los demás.

Es decir, en nuestra infancia nos fijamos en el entorno para asumir una serie de comportamientos en nuestros patrones de referencia, desde la sociedad a nuestros padres, e intentar imitarlos porque los consideramos positivos si ellos los hacen.

Si nuestros padres y entorno familiar más directo son desorganizados, lo más probable es que acabemos imitándoles y, por lo tanto, ‘heredando’ este hábito de comportamiento. Pero es importante que tengamos claro que no es una herencia genética, por lo que podemos cambiar esta pauta en cualquier momento de nuestra vida. La transmisión de un comportamiento no implica que estemos condenados a realizarlo de por vida.

La personalidad detrás del desorden

Merece la pena destacar que, según los psicólogos, el desorden esconde muchas virtudes. De hecho, las personas desordenadas son capaces de mantener para sí mismas el orden dentro del caos; y esta fuerza de voluntad la aplican también a cualquier otro aspecto de su vida, como los retos que les puede implicar su trabajo.

De esta forma, las personas desordenadas tienen muy desarrollado el pensamiento horizontal y su capacidad creativa, por lo que suelen destacar en muchas actividades laborales.

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