Gripe intestinal: síntomas y cómo afrontarla

Cualquiera puede sufrir de dolores de estómago y, en ocasiones, puede resultar complicado saber si se trata de una simple molestia o de algo más grave como una gripe intestinal. Tener claros los síntomas de esta enfermedad nos ayudará a diferenciarla de otras dolencias como el estreñimiento, la sensación de hinchazón o pesadez estomacal. Es por eso que hoy en el blog de Seguros Catalana de Occidente hablaremos sobre ello.

Para empezar, debemos saber que la gastroenteritis vírica, comúnmente conocida como gripe de estómago o gripe intestinal, consiste en la inflamación de la mucosa del estómago por causa de un virus. Puede adquirirse por distintas vías, como a través de un alimento en mal estado, por medio de algún objeto o utensilio infectado (platos, cubiertos o vasos), o por estar en contacto con otra persona que tenga el virus.

¿Cuáles son los síntomas de una gripe intestinal?

Náuseas y vómitos

El mal funcionamiento del sistema estomacal puede ser causa de náuseas y vómitos. Es la manera que tiene el cuerpo humano de liberar el dolor debido a la distensión abdominal.

Diarrea

Este suele ser uno de los síntomas más evidentes de la gripe de estómago. Suele aparecer porque el virus no deja que el estómago cumpla sus funciones de forma regular ni que procese los alimentos como es debido.

Dolor de abdomen

Suele estar causado por la hinchazón, pero también puede estar provocado por el propio virus o por la falta de los electrolitos que perdemos a través de la diarrea. Cuando esto ocurre nos pueden dar calambres musculares en la zona del abdomen.

Fiebre

Cuando hay una infección, en este caso gastrointestinal, aparece la fiebre como mecanismo de defensa del organismo para luchar contra ella, ya que al aumentar la temperatura del cuerpo la reproducción de microbios es más lenta, con lo cual a nuestro sistema inmunológico se le facilita la lucha contra la infección.

Malestar general

Debido a los síntomas anteriores, puede presentarse dolor de cabeza, falta de apetito y sensación de fatiga por la debilidad de nuestro organismo causando así malestar general.

¿Cómo actuar ante una gripe intestinal?

Alimentación

Si nuestro cuerpo tolera los alimentos, debemos comenzar con una dieta blanda; el arroz hervido y la patata cocida pueden aportarnos hidratos, y el pollo o pescado blanco, proteínas. Intenta evitar ingerir alimentos con alto contenido graso, especiado o picante. Durante el proceso de recuperación pueden ser recomendables los yogures, ya que pueden ayudarte por su alto contenido en bifidobacterias, unas bacterias que ayudan a mantener el equilibrio del intestino.

Hidratación

En este estado es más importante que nunca beber agua o bebidas isotónicas, ya que la gripe intestinal tiene el riesgo de provocar deshidratación debido al vómito y la diarrea, sobre todo en verano con las altas temperaturas. No es recomendable consumir bebidas gaseosas, ya que suelen contener altos niveles de glucosa, lo que hace que junto con la orina también se expulsen agua y electrolitos.

Reposo

Debemos hacer lo posible por contrarrestar las secuelas que deja padecer una gripe intestinal y recuperarse, descansando todo lo que se pueda.

Qué hacer si no mejoramos

Si no vemos mejoría con el paso de los días, existe fiebre elevada, comenzamos a tener diarrea o vómito con sangre y casos de deshidratación acentuada (sed excesiva, mareos, orina oscura…), es importante que vayamos a un especialista. En el caso de tratarse de bebés, niños y personas mayores, debemos acudir al pediatra apenas se presenten los primeros síntomas de la gripe intestinal. Para estos casos, es importante contar con un seguro de salud con asistencia sanitaria que ante esta o cualquier circunstancia similar nos garantice estar atendidos en todo momento.

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