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hepatocarcinoma

Hepatocarcinoma: causas, síntomas y tratamiento

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El carcinoma hepatocelular (CHC) es el tipo de cáncer primario de hígado más común (de 5.000 a 8.000 casos diagnosticados en España cada año) y a nivel mundial supone la cuarta causa de muerte relacionada con el cáncer. Se desarrolla normalmente tras enfermedades que producen una inflamación crónica en el hígado, principalmente por las infecciones de hepatitis B o C o por agentes tóxicos como la aflatoxinas o el abuso de alcohol

En la actualidad, gracias a los nuevos tratamientos frente a estos virus, el número asociado a la hepatitis víricas ha disminuido muchísimo. Sin embargo, debido al incremento dramático de la obesidad y, con ella, al aumento de pacientes con hígado graso, cada vez hay más casos asociados a la obesidad. 

Este tipo de tumores tiene una mayor prevalencia en hombres asociándose estas diferencias entre ambos sexos a una mayor reacción inflamatoria en hombres que mujeres. Además, recientemente se ha descubierto que el tejido graso produce una hormona que reduce el crecimiento de estos tumores y que las mujeres producen una mayor cantidad de esta hormona por lo que ayudaría a prevenir este tipo de tumores.  

¿Qué es el hepatocarcinoma?

El hepatocarcinoma es un tumor primario en el que las propias células del hígado, los hepatocitos, proliferan de forma descontrolada. 

Causas del hepatocarcinoma

Como hemos comentado, la causa principal de su aparición es la existencia de una cirrosis crónica, principalmente asociada a las infecciones de virus de la hepatitis B y C o a la ingestión de tóxicos como el alcohol. 

Sin embargo, con el aumento de la prevalencia de la obesidad, y con ella del número de personas que tiene hígado graso de manera crónica, el número de casos asociados a este trastorno ha aumentado. El acúmulo excesivo de grasa en el hígado causa en él una inflamación constante que acaba dañando a las células hepáticas y que parece que favorece la aparición de mutaciones que llevan a causar la generación de este tipo de tumores.

Síntomas del hepatocarcinoma

Normalmente el hepatocarcinoma se diagnostica en personas que ya están siendo tratadas por una enfermedad hepática crónica y en las que se observa un empeoramiento de la sintomatología. 

En principio, los síntomas son muy inespecíficos; dolor abdominal, náuseas, vómitos o simplemente cansancio general. Además de estos síntomas generales, suelen aparecer pérdida de apetito y repentina pérdida de peso junto a síntomas asociados con daño hepático y pérdida de las funciones de este órgano. Por ejemplo, la piel toma un tono amarillento (ictericia debida a un aumento en la bilis en sangre), ascitis (se acumula líquido en la cavidad abdominal cuando el hígado no produce suficientes proteínas) y problemas de coagulación

Diagnóstico

Inicialmente, para comprobar el estado en el que se encuentra el hígado es necesario realizar una serie de pruebas en sangre

De todos modos, los médicos necesitarán corroborar sus sospechas mediante el diagnóstico por imagen (por ejemplo, ecografía, imagen por resonancia magnética y tomografía computarizada). 

Finalmente, para saber exactamente el tipo de tumor y el grado de malignidad, es preciso tomar una biopsia de la masa tumoral.

Tratamiento

En la actualidad, el tratamiento del cáncer hepático es muy limitado. Lo ideal es que la masa tumoral esté lo suficientemente localizada para poder hacer su resección quirúrgica. Sin embargo, si el tumor está extendido pero no ha llegado a ninguna localización fuera del hígado la mejor opción sería el trasplante hepático

Si las opciones anteriores no son posibles se puede intentar eliminar las células cancerosas usando calor o frío extremos. De este modo, se puede usar la ablación por radiofrecuencia, crioablación, por alcohol  y ablación con microondas eliminando tumores de unos 2 cm de ancho. Esta técnica se utiliza cuando los tumores son pequeños pero en pacientes donde la cirugía no es una buena opción normalmente por problemas de salud o función hepática reducida. También se utiliza en pacientes que esperan un trasplante. 

También se puede intentar usar agentes quimioterápicos y radiación de manera directa en las células tumorales. Para conseguirlo se usa un catéter que llega al hígado a través de los vasos sanguíneos, justo al sitio donde se encuentra el tumor.  

La radioterapia o la quimioterapia sorafenib pueden ser también una opción si no se ha podido realizar la resección quirúrgica del tumor. Sin embargo, se ha visto que la efectividad de sorafenib es muy limitada y tan solo llegaría a alargar la vida del paciente unos meses. 

En general, el pronóstico de este cáncer es bastante malo ya que la eliminación quirúrgica solo se puede aplicar en un 10–20% de los casos. Si el cáncer no se puede eliminar por cirugía la esperanza de vida del paciente es de menos de un año. 

Conclusión

El hepatocarcinoma es un cáncer primario de hígado y aparece normalmente tras una enfermedad inflamatoria crónica del hígado. Normalmente es ocasionado por la infección del virus de la hepatitis B o C, por el abuso de alcohol o por la aparición de hígado graso a causa de la obesidad. Se da con mayor frecuencia en hombres que en mujeres. En la mayoría de los casos aparecen los síntomas cuando el cáncer está muy extendido y el tratamiento quirúrgico de eliminación no es posible. Los tratamientos quimioterápicos solo aumentan unos meses la supervivencia por lo que el pronóstico de este cáncer es normalmente muy malo. En la actualidad, se están realizando diversos ensayos clínicos para conseguir un mejor tratamiento en los casos en los que la cirugía de eliminación no es posible. 

Author

Guadalupe Sabio Buzo

DVM,  PhD

Investigadora Principal en el CNIC

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